¿Quieres un billete para el túnel del horror?

Cuando él lo crea conveniente, montad el paripé de turno y casaos. Entonces estarás a las puertas del túnel, ya tienes el billete rozando tus dedos. Entra en tu nueva casa e intenta hacer lo que tus padres te enseñaron: reparto de tareas domésticas. Él no querrá, lo que espera es que te conviertas en su esclava, en todos los sentidos, y poder seguir yéndose de fiesta cuando quiera (por supuesto no pidas explicaciones). Tus fuerzas para reprimirte irán fallándote y en el momento en el que menos se lo espere, quéjate de lo más mínimo y ...enhorabuena estarás en pleno túnel del horror.
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